Cerrar la puerta de nuestra casa vacía fue tan fuerte como ver como cambiábamos nuestros muebles y artículos por un poco de dinero. Pero nunca lo suficiente como la imagen de Andrea despidiéndose de su maestra y abrazando apretadamente a sus amigos. Y la de Luis encargando a su primo Marcos que cuidara su hámster. Yo solo quería llevar nuestras fotos en mi maleta, además de lo que te dicen que es necesario. Y si vamos a hablar de necesidad, tendría que empacar a mi madre conmigo. Mi esposo no paraba de abrazarnos como si sintiera culpa por la decisión, aunque él sabía en el fondo que era una decisión convertida en esperanza.
Corrimos la mejor de las suertes del emigrante: no dejamos hijos sin padres, ni hermanos separados, tomamos un avión con un único destino seguro y cada uno pudo llenar una maleta que es mucho más que una mochila.
Inicia un nuevo año y aunque han pasado ya algunos, mi mente viaja hacia esos millones de personas que han tenido que cruzar ríos, riscos, selvas y caravanas.
Pienso en los millones de niños y familias del norte de Centroamérica y México, que viven la violencia asociada a las pandillas, la delincuencia organizada y la pobreza extrema, razones por las cuáles se ven obligados a hacer una travesía larga e incierta en la que se exponen al peligro de la explotación, la violencia y los abusos. Se convierten en presa fácil de traficantes, delincuentes, bandas organizadas, fuerzas de seguridad y otros incluso que les quitan la vida por un poco menos de dinero que el que pagaron por los muebles de mi casa.
Cada 18 de diciembre se celebra una jornada más desde que la ONU declarara la fecha como el día del Migrante. Con el objetivo de resaltar la importancia de respetar y proteger los derechos humanos, así como destacar su contribución al desarrollo en los países de origen y destino. La proclamación también busca fomentar la cooperación internacional para abordar los desafíos y oportunidades que presenta la migración, promoviendo una mayor sensibilización sobre las condiciones y necesidades de los migrantes en todo el mundo.
Y es que las migraciones no solo son tan viejas como la historia, mis bisabuelos realizaron una travesía al inverso de la nuestra en 1902, también son positivas para las sociedades afectadas si se ordenan adecuadamente.

Emigramos con el objetivo de trabajar y encontrar una nueva oportunidad para nuestras familias. Ese ímpetu de salir adelante contribuye: al avance económico, al bienestar social, a construir una sociedad con mayor diversidad y riqueza cultural en cualquier país.
Los emigrantes merecemos un trato igualitario, no ser discriminados, que podamos acceder a los bienes y servicios educativos, sanitarios y sociales en las mismas condiciones que los ciudadanos y ciudadanas originarios de cualquier país. Es la manera más inteligente de que participemos activamente en la vida económica, social y cultural del mismo.
Sirve también esta fecha para poner de relieve el entorno cada vez más complejo en el que se produce la migración. En los años 2024 y 2025 se registraron niveles récord de desplazamientos internos, se incrementaron las necesidades humanitarias en nuevas y actuales crisis y, desafortunadamente, se alcanzó la cifra más alta de muertes de migrantes en tránsito. Sin embargo, entre estas situaciones, también hay historias de resiliencia, progreso y esperanza. Una migración segura y bien gestionada alberga muchas posibilidades. Juntos, paso a paso, podemos seguir construyendo un mundo en el que la migración sea segura, y beneficiosa para todos, existen datos irrefutables de que puede ser una poderosa herramienta.
Con el tiempo aprendes que ese día que tomas el vuelo no es el más difícil, aprendes que empiezas a nacer a pesar de 3 décadas vividas. Que dejar sin dolor no es posible, pero también que tu historia es la de muchos, que a cada paso te encuentras un compañero de viaje, aunque su vuelo haya salido de otro destino. Eso es sentirse emigrante. Pido con toda mi buena energía: que cada jornada ya sea en diciembre, enero o cualquier mes del año, toque los corazones que sean necesarios para entender, para apoyar y para cambiar todo lo que tiene que ser cambiado. Desde el Blog Multicuba un abrazo para todos los que han estado, aún viven o piensan vivir en la piel del emigrante.

6 Comentarios al Artículo:
Renacer del Migrante
Una realidad que hoy ha tocado la puerta de miles de cubanas y cubanos. Un escrito excelente.
Gracias por su comentario Antonio 👌
Me encantó
Nos alegra saberlo
Muy cierto
🙏🙏🙏🙏
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